La ciudadanía se beneficia directamente con la propuesta de la dip. Belinda Iturbide Díaz para garantizar el bienestar emocional de quienes prestan servicio público: al fortalecer la salud mental de los trabajadores del Estado, se mejora la calidad, continuidad y humanidad de los servicios que reciben las familias michoacanas.
Iturbide presentó ante la Septuagésima Sexta Legislatura una iniciativa para establecer el Programa Institucional de Bienestar Emocional y Salud Mental para las Personas Trabajadoras al Servicio del Estado.
Señaló que los trastornos de ansiedad, depresión, estrés crónico y agotamiento emocional afectan la vida familiar, laboral e institucional —y que tras la pandemia por COVID-19, estos desafíos adquirieron nueva dimensión también entre los servidores públicos.
Aunque ya se han impulsado reformas para detección temprana en escuelas y ampliación de atención psicológica en infraestructura pública, advirtió que persiste una asignatura pendiente: la protección preventiva de la salud mental de quienes laboran en el servicio público.
“Esta iniciativa no propone la creación de estructuras burocráticas adicionales ni implica cargas presupuestales extraordinarias. Busca aprovechar la infraestructura institucional existente para establecer acciones permanentes de prevención, detección temprana, orientación psicológica preventiva, seguimiento institucional y canalización oportuna”, puntualizó.
Iturbide afirmó que invertir en el bienestar emocional de quienes sirven diariamente a la ciudadanía constituye un acto de justicia social, una medida de eficiencia administrativa y una apuesta por instituciones más humanas y cercanas a las necesidades del pueblo.