Las niñas, niños y adolescentes sordos en Michoacán tendrán acceso inmediato a la Lengua de Señas Mexicana (LSM) desde el nacimiento o desde el momento en que se detecte su pérdida auditiva. Esta garantía surge de una iniciativa impulsada por la diputada local Nalleli Pedraza Huerta, que reforma la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Michoacán de Ocampo.
La propuesta reconoce a la comunidad sorda como una minoría lingüística y establece derechos fundamentales: uso libre de la LSM en espacios públicos y privados, preservación de su cultura, convivencia con su comunidad lingüística, y promoción de investigación, capacitación y fortalecimiento de la lengua.
Nalleli Pedraza destacó que el acceso temprano al lenguaje es indispensable para el desarrollo integral, y afirmó: «El lenguaje no es un privilegio, es un derecho humano. Garantizar que las niñas y los niños sordos tengan acceso inmediato a la Lengua de Señas Mexicana significa abrirles las puertas al conocimiento, a la educación, a la convivencia y al pleno ejercicio de todos sus derechos».
La iniciativa también prevé que la comunidad sorda pueda desarrollar, preservar, estandarizar y difundir la LSM sin interferencias, y cuente con los medios necesarios para su transmisión a nuevas generaciones. Forma parte de las propuestas construidas en el Primer Parlamento con Perspectiva de Discapacidad del Congreso del Estado.