La ciudadanía de Michoacán cuenta ahora con un referente permanente de compromiso social: el nombre de Amalia Solórzano Bravo, inscrito en letras doradas en el frontispicio del recinto del Congreso del Estado. Este reconocimiento, realizado el 10 de julio de 2026, impacta directamente en la memoria colectiva y fortalece los valores de justicia social, igualdad, democracia y paz que Doña Amalia encarnó a lo largo de su vida.
Un ejemplo tangible para las nuevas generaciones
En el acto solemne encabezado por el diputado Baltazar Gaona, presidente de la Mesa Directiva, y con la presencia del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, así como de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y autoridades federales, estatales y municipales, se consolidó un símbolo público de reconocimiento a una michoacana nacida en Tacámbaro el 10 de julio de 1911.
La diputada Brissa Arroyo Martínez, autora de la propuesta, resaltó su participación en la fundación del Frente Único Pro-Derechos de la Mujer en 1935, del Consejo Nacional del Sufragio Femenino en 1937, y su labor humanitaria con niños morelianos y 30 mil españoles exiliados durante la Guerra Civil —hechos que le valieron la Gran Cruz de la Orden de Carlos III en 2007, distinción que recibió como única mujer mexicana.
Cuauhtémoc Cárdenas Batel, en nombre de la familia Cárdenas Solórzano, destacó que Amalia y Lázaro caminaron juntos con un sueño compartido de país, y que su sensibilidad e inteligencia marcaron momentos decisivos de la historia nacional. “Cada vez que debamos enfrentar una injusticia, defender la paz, las libertades y la soberanía, el ejemplo de Amalia Solórzano será una guía en nuestro camino”, concluyó.