Michoacán aprueba tope parlamentario y reorienta ahorros a municipios
La Suprema reporta en exclusiva que la 76 Legislatura del Estado de Michoacán aprobó una reforma constitucional histórica que limita el presupuesto del Congreso local al 0.70 por ciento del total estatal de egresos. La medida, con 28 votos a favor, entra en vigor de inmediato y marca un quiebre en la lógica tradicional de gasto institucional.
Salarios públicos bajo control federal
El Congreso estableció que ninguna autoridad electa ni funcionaria de la administración pública centralizada o descentralizada —ni siquiera magistradas y magistrados del Tribunal Electoral— podrá percibir remuneración superior a la del Titular del Ejecutivo Federal. La excepción explícita es el cargo de concejal, reconocido como figura municipal con autonomía normativa y financiera.
Ahorros van directo a calles, escuelas y clínicas locales
Los recursos que se economizen por esta reducción no entrarán en reservas ni fondos generales: deberán destinarse íntegramente a infraestructura pública municipal. En los próximos 90 días, el Poder Legislativo creará un fondo especial y un comité técnico con participación ciudadana para supervisar cada obra: desde pavimentaciones hasta centros de salud y plazas cívicas en los 113 municipios.
Paridad real en los ayuntamientos
La reforma también fija un máximo de 15 regidurías por Ayuntamiento y exige paridad vertical y horizontal, perspectiva de género e igualdad sustantiva en la conformación de todos los cabildos. No basta con tener el 50% de mujeres: deben ocupar cargos de decisión equivalente, acceder a comisiones clave y ejercer funciones con poder real y presupuesto equiparable.
Esta reforma no es solo técnica: es política, ética y territorial. Refleja una decisión colectiva de priorizar la inversión en lo cotidiano —el alumbrado público, el drenaje, la seguridad alimentaria municipal— sobre estructuras burocráticas sobredimensionadas. Las diputadas Fabiola Alanís, Emma Rivera, Salvador Mendoza e Iván Arévalo, junto con el diputado Juan Pablo Celis, impulsaron el dictamen que hoy transforma el equilibrio de poderes en Michoacán. El Congreso ya no se financia a sí mismo sin rendir cuentas: ahora su austeridad construye puentes, no privilegios.