La ciudadanía michoacana enfrentará mayor certeza jurídica en obligaciones alimentarias: el Congreso del Estado analiza una reforma que fija a los 25 años como edad máxima para que los hijos mayores reciban alimentos, salvo causas justificadas evaluadas por un juez.
El diputado Juan Antonio Magaña de la Mora presentó la iniciativa para poner fin a la incertidumbre y litigios prolongados derivados de la ausencia de un límite temporal claro en el Código Familiar del estado.
Actualmente, la ley permite alimentos mientras los hijos mayores realicen estudios, pero sin plazo objetivo. La propuesta busca equilibrar la solidaridad familiar con la autosuficiencia progresiva, evitando prolongaciones indefinidas que afectan a otros acreedores alimentistas —como hijos menores o adultos mayores— y preservando la facultad judicial de extender la obligación cuando exista causa justificada.

