Orígenes de una demanda histórica: de Ciudad Juárez a la norma constitucional
Fabiola Alanís recordó que, durante más de tres décadas, desde los trágicos feminicidios de Ciudad Juárez, las mujeres mexicanas han clamado por justicia, verdad, reparación del daño y garantías de no repetición. “Esta reforma recoge esa lucha y la convierte en mandato constitucional”, enfatizó la legisladora, subrayando cómo el feminicidio es un fenómeno estructural arraigado en desigualdades históricas, discriminación e impunidad.
Como coordinadora del grupo parlamentario de Morena, Alanís insistió en que la violencia de género extrema no puede combatirse con esfuerzos aislados: debe ser una política de Estado con coordinación institucional y obligaciones claras. “Estamos frente a una de las expresiones más graves de violencia de género”, afirmó, destacando la necesidad de armonizar leyes en todo el país para eliminar vacíos legales.
Impacto de la reforma: protección uniforme en todo México
La nueva facultad constitucional promete criterios comunes para la prevención, atención, investigación y sanción del feminicidio, asegurando que “en cualquier lugar del país, una mujer tenga la misma protección y respuesta institucional”. Alanís puntualizó: “Que no haya diferencias entre territorios, que la justicia no dependa del lugar donde ocurren los hechos”.
| Aspectos clave de la reforma | Beneficios esperados |
|---|---|
| Prevención y atención |
Estrategias nacionales unificadas para evitar violencias. |
| Investigación y sanción |
Protocolos estandarizados contra la impunidad. |
| Reparación del daño |
Garantías para víctimas y no repetición. |
| Coordinación estatal |
Armonización de leyes locales con la federal. |
A pesar de avances recientes en instancias gubernamentales, persisten regione