La crisis de desapariciones en Michoacán alcanza dimensiones alarmantes que demandan acciones legislativas inmediatas. El diputado Toño Carreño Sosa, representante de la bancada de Movimiento Ciudadano, ha lanzado un llamado urgente para que se apruebe la Ley de Búsqueda de Personas en la entidad, señalando que las madres buscadoras requieren certezas y marcos legales robustos que garanticen la localización de sus seres queridos.
Una omisión que duele: la realidad de Michoacán
“Es inaceptable que siga sin aprobarse la Ley de Búsqueda de Personas en Michoacán; las madres buscadoras necesitan certezas y en la entidad, lamentablemente la omisión es evidente”, expresó el legislador con contundencia. Esta declaración refleja una preocupación que trasciende los pasillos del Congreso local y toca el corazón de miles de familias michoacanas que viven la angustia de la incertidumbre.
Según datos oficiales, Michoacán registra más de 7,000 personas desaparecidas, una cifra que posiciona al estado como uno de los más afectados por esta crisis humanitaria. El municipio de Morelia concentra la mayor cantidad de casos, con 784 desapariciones reportadas al 16 de mayo de 2025, seguido por Uruapan y Zamora.
El contexto internacional: advertencias que no pueden ignorarse
Carreño Sosa hizo referencia a los señalamientos del Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada, una advertencia severa que rebasa los límites de lo tolerable. El legislador advirtió sobre la posibilidad de que se configuren crímenes de lesa humanidad, una categorización que refleja la gravedad de la situación en la entidad.
La evaluación realizada por Red Lupa concluyó que Michoacán presenta un nivel superior de gravedad por incumplimiento en la armonización de la Ley General, lo que impide cumplir con las acciones mínimas requeridas para garantizar los derechos de las personas desaparecidas y sus familias.
Vulnerabilidades que requieren protección urgente
La situación se agrava cuando se consideran los datos demográficos de las desapariciones:
- 625 personas tenían menos de 18 años cuando fueron desaparecidas, siendo la mayoría niños (53.12%)
- 56.64% de los casos corresponde a personas entre 20 y 39 años
- 21.52% de las mujeres desaparecidas está

