La asamblea regional en Pátzcuaro, con cerca de 2 mil asistentes, marcó un cambio tangible: las comunidades purépechas dejaron de ser destinatarias para convertirse en protagonistas reales de las decisiones que afectan su territorio, cultura y organización.
Un llamado desde las raíces
Carlos Torres Piña, aspirante a la coordinación estatal de Defensa de la Transformación y la Soberanía, afirmó que defender la Cuarta Transformación implica, ante todo, garantizar que el desarrollo llegue sin borrar identidades ni formas tradicionales de gobierno comunitario. Durante su intervención, reivindicó su pertenencia al pueblo purépecha como una responsabilidad histórica con Michoacán y con quienes han defendido su territorio por generaciones.
Destacó que su vínculo con las comunidades no nació con su candidatura, sino que se forjó durante años de diálogo y acuerdos con comuneros y autoridades tradicionales de la zona lacustre. Y subrayó: gobernar exige escuchar a quienes conocen su tierra.
“Michoacán tiene raíces profundas, tiene memoria y tiene un pueblo que sabe organizarse. Defender la Transformación es también defender aquello que nos hace ser quienes somos”, concluyó ante habitantes de Pátzcuaro y municipios de toda la región lacustre.

