En Michoacán, los ciudadanos ya viven una reducción del 41.8% en homicidios dolosos diarios y pasaron del tercer al doceavo lugar nacional en este delito entre 2021 y 2026 —un cambio tangible impulsado por la presencia territorial permanente de Carlos Torres Piña y la coordinación institucional del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.
Resultados que se sienten en las calles
Desde comunidades indígenas hasta empacadoras, comerciantes, transportistas y adultos mayores, los sectores productivos y sociales experimentan concretamente el impacto: 950 personas detenidas por vínculos con extorsión, incluidos objetivos prioritarios que cobraban cuotas; y 52 nuevas detenciones por extorsión solo en 2026. Torres Piña afirma que esta transformación no nace de discursos aislados, sino de instituciones que investigan, autoridades que se articulan y un gobierno presente en cada región.
La nueva lógica de seguridad —atender causas, recuperar territorio, usar inteligencia y fortalecer coordinación— ya entrega paz con resultados. El reto ahora es profundizarla: seguir gobernando cerca de la gente, ampliando el diálogo y demostrando, con hechos, que otra política de seguridad es posible.