La ciudadanía de Apatzingán recuperó espacios seguros tras la desarticulación de una red de vigilancia ilegal que monitoreaba sus movimientos y alertaba a grupos delictivos sobre la presencia de autoridades. La Fiscalía Michoacán, en coordinación con DEFENSA, Guardia Nacional y la Subsecretaría de Investigación Especializada de la Guardia Civil, localizó y desinstaló siete cámaras clandestinas en las comunidades de Chandio, Cenobio Moreno, Los Hornos y La Huna.
Los dispositivos, instalados sin autorización en postes de energía eléctrica y telefonía cercanos a puntos estratégicos de la zona urbana, fueron retirados conforme a los protocolos legales y puestos a disposición del agente del Ministerio Público para integrar la carpeta de investigación.
Este tipo de sistemas parásitos obstaculizaba la labor de las instituciones y socavaba la tranquilidad de la población. La FGE refrenda su compromiso de cerrar espacios a la impunidad y recuperar el control de los territorios para la población.