El Congreso del estado de Michoacán ha aprobado una reforma constitucional histórica que marca un antes y un después en la gestión financiera de la entidad[1]. Esta medida, propuesta por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y respaldada por todas las fuerzas políticas, establece un candado legal sin precedentes: los gobiernos ya no podrán contratar deuda pública que rebase el periodo de su propia administración[1].
“Hoy Michoacán comienza una nueva historia en el cuidado de sus finanzas públicas. Nunca más se hipotecará el futuro para resolver el presente”, expresó la diputada Fabiola Alanís, referente de la Cuarta Transformación en la entidad[1].
El costo real de la herencia de deuda 💰
Las cifras hablan por sí solas. Durante el último año, Michoacán destinó más de 6 mil millones de pesos únicamente al pago de intereses y amortizaciones de deudas contraídas por administraciones anteriores[1]. Para dimensionar el impacto, esta cantidad representa casi el doble del presupuesto anual de obra pública estatal y supera en más de mil millones de pesos el presupuesto completo de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH)[1].
“Ese dinero pudo haberse destinado a hospitales, carreteras, educación o programas sociales. En lugar de eso, terminó en manos de instituciones financieras”, señaló Alanís[1].
Los pilares de la nueva disciplina financiera 📋
La reforma se sustenta en tres principios fundamentales que transformarán la forma en que Michoacán gestiona sus recursos:
- Responsabilidad hacendaria: Garantiza que cada peso se gaste de manera justificada y transparente
- Sostenibilidad financiera: Asegura que los compromisos financieros no comprometan el futuro
- Transparencia: Permite que la ciudadanía conozca cómo se utilizan los recursos públicos[1]
El mecanismo que detiene la cadena de deuda 🔗
El elemento diferenciador de esta reforma es su prohibición expresa: ningún gobierno podrá contratar deuda de largo plazo que exceda el último día de su administración[1]. Esta disposición elimina una práctica que durante décadas permitió que los gobernantes heredaran pasivos financieros a sus sucesores, creando un ciclo vicioso de endeudamiento.
Con esta medida se logra:
- Eliminar la práctica de heredar compromisos

