En el **Día Mundial del Síndrome de Down**, la diputada **Nalleli Pedraza Huerta** eleva la voz para que no se olvide la **iniciativa de Ley para la Atención Integral de las Personas con Síndrome de Down**, presentada en junio de 2025, y que podría transformar la inclusión en Michoacán.[7][10] Como bien dice el refrán, *“la unión hace la fuerza”*, y esta propuesta busca unir esfuerzos institucionales para convertir derechos en realidades palpables, inspirada en la experiencia personal de la legisladora morenista, madre de Antonella.
Desde **Morelia, Michoacán**, el 21 de marzo de 2026, Pedraza refrendó su compromiso por una sociedad incluyente, destacando que aprobar esta ley representaría un **avance histórico** para niñas, niños y adultos con esta condición genética, que no es una enfermedad, sino una expresión de la **diversidad humana**.[5][7] “Hoy no hablo solo como legisladora; hablo como una mujer que conoce de cerca la fuerza, la luz y los retos que enfrentan quienes viven con esta condición”, expresó con emotiva convicción.[7]
### **Orígenes y motivación personal de la iniciativa**
La lucha de **Nalleli Pedraza** nace de una doble vocación: su rol público y su maternidad. Antonella, su hija, es el motor que impulsa cambios reales, recordándonos que la inclusión surge del corazón antes que de los escritorios legislativos.[4][8] Esta **iniciativa**, ya en revisión por comisiones del Congreso de Michoacán, agradece el trabajo parlamentario y urge su aprobación para proteger a quienes hoy enfrentan barreras en educación, salud y estimulación temprana.[6][7]
– **Presentación clave**: Junio de 2025, en respuesta a la necesidad de un marco jurídico específico.[10]
– **Inspiración simbólica**: El uso de calcetines disparejos, emblema global del día, simboliza la aceptación de la diferencia.[7]
– **Contexto estatal**: Michoacán ocupa el sexto lugar nacional en número de personas con Síndrome de Down, lo que amplifica la urgencia.[9]
### **Desafíos actuales y beneficios de la ley**
Actualmente, **solo un porcentaje mínimo** accede a apoyos académicos y de estimulación, evidenciando desigualdades que esta ley combatiría con herramientas institucionales.[7] Pedraza subraya que la inclusión no es caridad, sino **dignidad y justicia social**.