En Tiripetío, las comunidades rurales de Michoacán obtienen una garantía concreta: su voz ya no será solo escuchada, sino que guiará la próxima etapa de transformación. Carlos Torres Piña afirmó, desde la plaza principal de la tenencia, que las tenencias rurales deben tener las mismas oportunidades de desarrollo que las zonas urbanas.
Escuchar para resolver
“Soy hijo de maestros rurales y de ellos aprendí que para resolver primero hay que escuchar, conocer a las familias y entender lo que vive cada comunidad”, dijo Torres Piña durante la asamblea informativa.
Destacó la tradición educativa de Tiripetío como imperativo para atender a las nuevas generaciones: “Las y los jóvenes no quieren que solamente les hablemos del futuro; quieren participar en las decisiones del presente”.
También comprometió mayor igualdad económica para las mujeres, tras recoger propuestas de empresarias locales para ampliar su participación en empleo, emprendimiento y contrataciones.
“La transformación no se construye desde un escritorio; se construye escuchando, organizándonos y dando resultados junto con la gente”, concluyó.

