La ciudadanía michoacana comienza a recuperar la confianza en las instituciones de seguridad tras avances históricos impulsados por la coordinación entre los tres órdenes de gobierno, la transparencia en las actuaciones y el trabajo conjunto de corporaciones federales, estatales y municipales.
Carlos Torres Piña, aspirante a la coordinación estatal de Defensa de la Transformación y la Soberanía, destacó que detenciones de líderes delincuenciales como “El Rino”, “El Manotas”, “El Calabazo”, “Elik”, “El Botox”, “La Galleta”, “Sierra 1”, “Poncho La Quiringua” y “R1” son resultado directo de esa alianza institucional.
Confianza reconstruida, resultados tangibles
Desde su experiencia al frente de la Fiscalía General del Estado (FGE), Torres Piña señaló que estas acciones han permitido disminuir delitos de alto impacto en distintas regiones. “Desde hace casi 12 años que no había detenciones tan relevantes en nuestro estado”, afirmó, recordando que la última de similar magnitud fue la de “La Tuta”.
Agregó que la recuperación de la confianza entre instituciones federales y estatales ha sido determinante: un mando federal reconoció públicamente a la FGE como una de las pocas del país con las que se opera sin filtraciones. Torres Piña insistió en que las instituciones deben actuar con personal certificado, capacitado y sujeto a evaluaciones, y ajustar titularidades cuando no haya resultados.
“Es importante que las instituciones den ciertas sacudidas a la propia estructura de las áreas de seguridad, cuando así se requiere”, sentenció. Reconoció el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y del secretario Omar García Harfuch para fortalecer la seguridad en Michoacán.

