La comunidad de Briseñas, Michoacán, recibe un mensaje contundente: la violencia vicaria ya tiene consecuencias penales reales. La Fiscalía General del Estado de Michoacán sentenció a 3 años de prisión a Ernesto “N”, responsable de amenazar de muerte a su expareja, intentar arrebatarle a su hijo y ejercer acoso psicológico reiterado mediante WhatsApp.
El hecho ocurrió el 27 de abril de 2025 en la colonia Centro de Briseñas, cuando el sentenciado acudió bajo el pretexto de entregar un medicamento al menor, pero en lugar de eso profirió amenazas de separación forzosa y desaparición del niño en Tijuana. Las agresiones se prolongaron tras la ruptura, incluyendo insultos y amenazas contra la víctima y su madre.
Mediante procedimiento abreviado —reconocimiento voluntario de los hechos—, el órgano jurisdiccional impuso la pena y ordenó reparación del daño. Este caso refuerza la garantía de acceso a la justicia para mujeres víctimas de violencia y consolida la acción efectiva de la Fiscalía Michoacán contra conductas que atentan contra la integridad familiar y emocional.

