En el corazón del Congreso del Estado de Michoacán, una propuesta legislativa emerge con el potencial de transformar la manera en que se construyen las leyes en la entidad. El diputado Hugo Rangel, del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, ha presentado una iniciativa que busca formalizar en la Ley Orgánica una práctica que, aunque cotidiana, ha permanecido en la informalidad: la suscripción de iniciativas.
Democratizar el proceso legislativo a través de la formalización
La propuesta de Rangel Vargas representa un paso significativo hacia la modernización de los procedimientos parlamentarios en Michoacán. Se trata de reconocer legalmente un acto que, en la actualidad, ocurre de manera informal pero constante en las tribunas legislativas: cuando diputadas y diputados expresan su adhesión a una propuesta presentada por sus colegas.
Esta iniciativa no es meramente administrativa. Detrás de ella existe una filosofía política clara: fortalecer los cimientos de la democracia parlamentaria mediante el diálogo, la corresponsabilidad y el entendimiento político. Como señaló el legislador durante su intervención, la suscripción de iniciativas es una práctica “cargada de democracia”, pero que requiere de un marco formal que le otorgue legitimidad y certeza jurídica.
Los pilares de una reforma necesaria
La propuesta se sustenta en tres ejes fundamentales que merecen atención especial:
- Responsabilidad política tangible — Cuando un legislador suscribe una iniciativa, adquiere un compromiso explícito ante la ciudadanía. Formalizar esta práctica implica que quien firma expresa su voluntad de acompañar el tema en todas las etapas del proceso legislativo, no solo en el momento de la presentación.
- Transparencia y colaboración — Al reconocer formalmente las suscripciones, se crea un registro público del respaldo que cada iniciativa recibe de los distintos grupos parlamentarios. Esto genera un trabajo más ordenado y colaborativo dentro de las comisiones, permitiendo que los ciudadanos conozcan exactamente quién respalda cada propuesta.
- Agilización de la dictaminación — Una de las críticas más frecuentes al trabajo legislativo es la lentitud en la aprobación de iniciativas. Al formalizar las suscripciones, se establece un mecanismo que acelera el proceso de dictaminación, pues el respaldo público de múltiples voluntades legislativas genera presión institucional para avanzar con mayor celeridad.
Un compromiso con el interés ciudadano
Lo que distingue esta propuesta es su énfasis en colocar el interés ciudadano por encima de cualquier postura partidista. En un contexto donde la

