La 76 Legislatura de Michoacán reafirma su compromiso con la preservación de uno de los fenómenos naturales más extraordinarios del planeta: la migración de la mariposa monarca. En el marco de la apertura de los santuarios “El Rosario” y “Sierra Chincua” para la temporada 2025-2026, las autoridades legislativas han enfatizado que la conservación de estos espacios no es un gasto, sino una inversión fundamental en la estabilidad territorial y el bienestar de las generaciones futuras.
🦋 Un fenómeno migratorio que requiere protección integral
Cada año, millones de mariposas monarca emprenden uno de los viajes más largos y frágiles del reino animal: una travesía de más de 4,500 kilómetros desde Canadá y Estados Unidos hasta los bosques templados del centro de México. Este 2025, la noticia es particularmente alentadora. La población de mariposas monarca migratorias del este casi se duplicó en comparación con el año anterior, ocupando 4.42 acres de hábitat forestal frente a los 2.22 acres registrados en la hibernación anterior.
Sin embargo, como señalan los expertos, esta recuperación sigue siendo frágil. Aunque las mariposas ocuparon casi el doble de espacio forestal que el año pasado, las poblaciones continúan muy por debajo del promedio a largo plazo. Los científicos atribuyen gran parte del crecimiento de este año a mejores condiciones climáticas durante 2024, con sequías menos severas que en años anteriores a lo largo de la ruta migratoria.
📋 El rol legislativo en la conservación ambiental
La diputada Giulianna Bugarini Torres, presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, fue enfática al señalar que desde el Poder Legislativo se trabaja para asegurar que no falten herramientas, recursos ni respaldo a los santuarios de la mariposa monarca. En esta 76 Legislatura se ha impulsado el fortalecimiento de partidas presupuestales destinadas al manejo forestal, a los programas de mitigación y adaptación al cambio climático, y al soporte institucional para áreas naturales protegidas y corredores biológicos.
La perspectiva legislativa es clara: la conservación ambiental representa una inversión estratégica en estabilidad territorial, en prevención de riesgos y en bienestar intergeneracional. Esto implica fortalecer brigadas de vigilancia, apoyar a las comunidades guardianas del bosque, mejorar la coordinación interinstitucional y consolidar alternativas económicas sostenibles para la región.

